37 afirmaciones para vivir tu mejor vida

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Pensé en escribir un mensaje motivador de amor duro, pero luego me di cuenta de que ya somos demasiado duros con nosotros mismos. ¿Cuántos de nosotros nos castigamos por no ser mejores ya? En cambio, lo que realmente necesitamos son afirmaciones que nos recuerden que somos capaces de vivir las vidas que amamos. A veces, solo necesitamos el recordatorio de nuestra fortaleza, no otro mensaje sobre cómo lo estamos arruinando todo.

Mi vida está sucediendo en este momento, y estoy agradecido.
Hoy no desearé perder mi vida esperando el viernes, el fin de semana, el próximo día libre, las próximas vacaciones, el sueño que finalmente quiero hacer realidad, conocer a mi alma gemela, vivir donde quiero, para ganar la cantidad de dinero que creo que debería estar ganando, o para obtener el siguiente objeto que estoy codiciando porque creo que me hará sentir mejor. Elegiré estar presente en este día, sin importar lo que traiga.
Tomaré posesión de mis elecciones en lugar de culpar a otros por mi vida.
Tomaré respiraciones profundas y profundas.
Dejaré de quejarme de cosas que no estoy dispuesto a cambiar.
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Perdonaré a otras personas y dejaré ir la amargura.
Me empoderaré para cambiar al ingresar a mi propia agencia como un ser humano capaz de tomar nuevas decisiones para cambiar mi vida.
Me recordaré mi confianza, tenacidad e ingenio cuando surjan desafíos. ¡Tengo esto!
Les diré a mis hijos que son perfectos, incluso en su imperfección, que tienen desafíos que superar en lugar de defectos que deberían avergonzarse de tener.
Me recordaré a mí mismo que soy perfecto, incluso en mi imperfección, que tengo desafíos que superar en lugar de defectos que debería avergonzarme de tener.
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Les diré a mis hijos que estoy orgulloso de ellos y que los amo sin importar nada. No importa qué.
Me recordaré a mí mismo que estoy orgulloso de mí mismo y que me amará pase lo que pase. Yo también lo creeré.
Voy a tener confianza y ser un estímulo para los demás.
Cambiaré mi perspectiva para dejar espacio para la esperanza y el optimismo.
Trataré mi cuerpo como un templo. Me aseguraré de no tratar a los templos como lugares para acariciar mi propio ego y juzgar a la humanidad.
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Amaré a la humanidad. Y la tierra. Y las criaturas que viven en la Tierra.
Me esforzaré por ser más amable de lo necesario.
Amaré más de lo necesario.
Elegiré ser amable en lugar de tener razón hoy.
Desarrollaré más empatía y menos justicia propia.
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Trataré de entender a los demás en lugar de juzgarlos.
Me esforzaré por realizar más actos de bondad al azar y menos actos de rudeza al azar.
Elegiré creer en algo, incluso si es solo mi propia mitología personal.
Manifestaré bendiciones y alegría y todo lo bueno.
Dejaré de creer cada cosa negativa que alguien más me cuenta sobre mí.
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Dejaré de creer cada cosa negativa que me digo.
No esperaré a que otras personas me salven, me arreglen o me amen de una manera que no estoy dispuesto a salvarme, arreglarme o amarme a mí mismo.
Me preocuparé más por cómo estoy viviendo que por cómo otras personas eligen vivir.
Viajaré por el mundo tanto como pueda para no estar tan aislado que empiece a pensar que mi camino es la única forma de vivir.
Me amaré a mí misma, apasionadamente, intensamente, completamente y sin condiciones.
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Diré que no a las relaciones tóxicas, pero lo haré desde un lugar de amor y bondad para mí y para los demás.
Comenzaré y terminaré cada día con gratitud.
Disminuiré la velocidad.
Usaré sí y no intencionalmente, eligiendo desde un lugar de autenticidad en lugar de obligación.
Dejaré de vivir en el pasado o en el futuro.
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Aprenderé a existir conscientemente con plena conciencia de cada uno de mis sentidos y en el momento presente.
Me encantará, aunque eso signifique ser valiente, lo que significa ser vulnerable.

Nuestras vidas están sucediendo ahora, y a veces olvidamos cuánto poder tenemos para hacerles lo que queremos. Renunciamos a nuestro poder y pasamos nuestros días sintiéndonos derrotados a veces. No necesitamos que se nos recuerde las formas en que no logramos lo que esperábamos. Necesitamos recordarnos que somos fuertes, capaces y resistentes. En lugar de una dura y motivadora charla de amor con nosotros mismos, tal vez solo necesitemos recordarnos que somos suficientes, que somos amados, que somos dignos y que tenemos esto.